martes, 14 de abril de 2015



"El tema es así: cada uno de nosotros vive sometido a las urgencias de lo cotidiano, a la ínfima batalla por sobrevivir y medrar, agobiado por las preocupaciones de la familia y del negocio, buscando el pequeño placer para el día  y el pequeño placer para la noche propios del último hombre, según acusó el Zaratustra nietzcheano. Pero también somos criaturas metafísicas y de vez en cuando, al trasluz de la rutina, nos asaltan preguntas acerca de lo infinito o de la justicia que no llega y nos preguntamos qué va a ser de nosotros. Las ordinarias destrezas empíricas y las estrategias de la psicología de corto alcance nos bastan para atender lo que reclama el día a día, sin levantar la nariz del surco obligatorio que vamos arando; pero hay algo en nosotros - ese algo en el hombre que, según sir Thomas Browne, "no le debe vasallaje al sol" - que reclama ideas o leyendas de magnitud cósmica, explicaciones del mismo arrogante tamaño que nuestros anhelos o perplejidades"


                                                                                        Fernando Savater
                                                                      "La vida eterna" 



lunes, 13 de abril de 2015



Me convertí en lo que quería evitar, me transformé en esperanza, en puro anhelo a flor de piel, capaz de reaccionar al instante con el sutil toque de su caricia, deseando palabras que sabía...nunca iban a llegar. Mis suspiros se los llevó la brisa de la tarde, tratando de ahogar aquellos pensamientos angustiosos...teñidos de tristeza, con una taza de café. Un beso suyo podría salvarme, pero elijo suplicar... bajo el despejado cielo, que en medio del silencio...aquel dios que se oculta tras el sol y la luna, me dé las fuerzas suficientes para aprender a olvidar... 

                                             L


martes, 10 de febrero de 2015



Hay quienes piensan que vivir en uno de los países más felices del mundo es algo algradable. Se equivocan. En realidad lo hacen...al menos..., desde la perspectiva de aquellos que apreciamos el silencio. Bendito y amado silencio...madre de las preguntas más incómodas e interesantes, fuente de encuentro con uno mismo ya sea para odiarse o amarse, para fabricar mundos, fundirse con sueños y delirios.  

A quienes somo así, suelen decirnos que tenemos un alma vieja, sin color y sin brillo por no hacer parte de las celebraciones que se le hacen a la vida. Quizá sea cierto, pero también lo es que considerarnos uno de los países más felices del mundo, no da el derecho a la falta de respeto con nuestros semejantes.  

Ser...supuestamente tan alegres, esto de estar tapando la miseria de un país social, económica y políticamente deteriorado, se ha convertido en una total excusa que ha echado unas fuertes raíces culturales para armar safarranchos como dicen, encontrando pretextos para colmar de ruido momentos de pensamiento, circunstancia bajo la cual la gente se deja llevar por el descarado "me importa hongo si estoy incomodando a mis vecinos" Esto...es algo que le pone a uno la paciencia a prueba.

Y, aunque si bien...hay quienes dicen "hombre, no le preste atención a eso" se agradece el comentario, pero no se acepta, precisamente porque es por ese conformismo del "pues deje así que se le va a hacer" que las personas se creen que pueden hacer lo que les da gana. Y es que uno se fija...razón por la cual no deja de sorprender, en las polaridades culturales que vivimos. Mientras que en otros países se impone una severa sanción a quien moleste a sus vecinos hasta altas horas de la noche, en esta tropicalísima región, las figuras de autoridad no son más que meras figuras que la gente se pasa por encima. ¡Expertos totalmente en ser inútiles, negligentes y alcahuetas!
 

 

martes, 26 de agosto de 2014



Perdóname...


Por comportarme aún como una adolescente...

Por preferir los tenis y los blue jeans desgastados a los tacones altos y las faldas...

Por pensar tanto en todo y no dejarme llevar tan fácil en el fluir de la vida...

Por no ser tan aventurera como a ti en algún momento te gustaría...

Por perderme en mis pensamientos cuando sé que en ese momento estás reclamando mi atención...

Por preferir en ocasiones una buena lectura o una amena conversación a una noche de intimidad...

Porque el papel de la mujer fatal no me calza...


Y aún así...no puedo decir que me siento disgustada conmigo misma....



viernes, 11 de julio de 2014



La mayoría de los padres quieren que los hijos...

- Asistan a todas las reuniones familiares y saluden hasta la mascota de la casa

- Se vistan como ellos creen que deben vestirse, no importa si se tiene 30 o más años, frases como: "te he dicho que esa camisa no te queda" "deja de ponerte tanto zapato cerrado y usa tacones de vez en cuando" no suelen faltar, así como tampoco: "no te dejes el cabello tan largo" o "pareces un bárbaro, afeitate"

- Alcancen las metas que ellos no pudieron alcanzar y sean aquellos quienes no pudieron ser por las mil y un razones. Aunque...este es un querer muy común y normal entre los padres, no necesariamente significa que es saludable...¡no lo es! Unos nunca caen en cuenta de ello, otros se demoran demasiado y unos pocos se percatan a tiempo...¡que fortuna!

Se puede decir que sí, que el tiempo ha pasado rápido, que la vida de ahora ya no es como la de antes, que los padres ahora...parecen manejar otros pensares...pero no es así, en esencia son lo mismo. En lo más profundo de su ser siguen siendo aquellos que (aunque les cueste admitirlo) quieren un hijo casi perfecto. Y por eso es que siempre existirá ese "pero..." ¡Es que hasta para las cosas más cotidianas! Acéptelo...dese cuenta que no importa que tantos platillos usted aprenda a preparar o que tanto se esfuerce por hacer la limpieza al apartamento o a la casa...no será suficiente...se lo darán a conocer con sutileza, con cariño o con irritabilidad, no importa...no lo pueden evitar. Y nosotros...nosotros los hijos no podemos hacer otra cosa sino amarlos...¡ah! y tenerles mucha paciencia...


  

martes, 10 de septiembre de 2013

LIBERTAD


Últimamente, parece inevitable encontrarse en los periódicos digitales con la noticia de que en Estados Unidos la gente está escandalizada porque una artista llevo a cabo una presentación calificada de obscena. Quitándose algo parecido a un corsé y bailando muy provocadoramente en ropa interior, sorprendió a los espectadores, a los televidentes y...como si eso no fuera poco, a una asamblea o especie de comisión (no recuerdo ahora cómo se llama) de dicho país que se encarga de vigilar continuamente lo que se presenta en la pantalla chica. 

¿Por qué lo hace? solo ella lo sabe. ¿Será que se cansó de ser una buena niña y decidió mandar las buenas formas y la ropa...al carajo? Sean cuales sean las razones...primero, es muy difícil que la gente se detenga por un momento a tratar mínimamente de comprender el motivo de sus acciones, por qué es como es. Así, continuamente se lee que la señorita no ha hecho más que recibir una lluvia de críticas negativas al respecto. Segundo, si lo que hizo está bien o mal...y esto sí que es un verdadero problema resolver.

¿Será demasiado conformista esto de que...el matiz de una situación depende desde el punto de vista que se mire? Puede ser. Hay que tener en cuenta que cuando uno se adentra poco a poco en preguntas fundamentales que la vida cotidiana genera...uno no hace más que empantanarse en vez de encontrar una respuesta. Lo que si sé señores...es que no podemos ser tan hipócritas, no podemos intentar tapar el sol con un dedo. Lo que sucedió en ese escenario no es más que un reflejo de lo que ocurre clandestinamente (o quizá no tanto) en las distintas ciudades del coloso occidental.

Hasta donde se sabe, a ella no la obligaron a hacer lo que hizo, no le apuntaron a la cabeza ni la acorralaron diciéndole que si no lo hacía ya iba a saber...No. Lo que ejerció fue su libertad. Tomó la decisión de presentarse así, de mostrar su cuerpo de aquella forma tan insinuadora. ¿Alguien salió herido(a) con su determinación? no. Lo que sí, es que para la gran mayoría salió pisoteada la moral, la educación. Lo cual es bastante irónico teniendo en cuenta que Estados Unidos es como el nido de la pornografía.

Que los chicos vieron su puesta en escena por la tv. Pero eso señores, es el menor de los problemas no por que ella al menos se dejo algo que tapara sus pechos y su parte íntima, no..., sino por que en realidad la tv no le hace competencia a lo que los jóvenes acceden frecuentemente en internet. La libertad allí es casí que infinita. Es bien sabido que el joven estadounidense promedio le dedica más tiempo a estar frente la pc que la televisión. 

Así que dejémonos de escándalos y de señalamientos, mejor dediquemos a observar el verdadero problema. Ahora, cuando una persona toma la decisión que ella tomó la responsabilidad no solo recae en ese individuo sino también en uno. Me refiero a la responsabilidad de aceptar o rechazar, hacer a un lado lo que distintos medios me ofrecen y si lo acepto qué voy a hacer con eso. 

Para esto...nada como Jean Paul Sartre cuando se habla de su libro El ser y la nada (1943) en el que afirmaba que no se puede evadir la gran responsabilidad de tomar las propias decisiones. Esa responsabilidad que viene con la absoluta libertad de elección es lo que construye una auténtica existencia humana.           

lunes, 8 de julio de 2013

Un taxista conversador


En una película cómica - dramática que se respete, él o ella se sube a un taxi. Pero la escena no queda allí, el señor de rostro noble que va conduciendo decide romper el silencio con una pregunta: "¿se encuentra bien?" A partir de allí se desencadena una relación respetuosa, amistosa, cordial entre el taxista y el pasajero, que en este caso por lo regular es el protagonista de la película. Confesiones y apoyo mutuo van y vienen. 

Se lee bonito...pero, cuando lo trasladas a ésta realidad ya no se ve tan agradable. Bajo ese sol abrasivo esperaba transporte. Que sopor...que calor..."puro sol de agua mijita" diría mi abuela materna que en paz descanse. En ese momento se me salió la fe torcida que tengo y le recé al todopoderoso para que pasara uno rápido, "Dios mío..." Como me escuchó (creo...) al ratito (que me pareció una eternidad) pasó uno y en mi desespero por llegar a mi destino me subí al primero que divisé, algo de lo cual me arrepentí después.

Con un suspiro le dije que por favor me dejara en tal parte, "claro mi reina" contestó. No pude menos que quedarme tiesa en tanto una señal de alarma se activaba en mi cabeza. "Hubiera preferido que nos diera un golpe de calor antes que subirnos aquí" susurraba esa vocecita en mi cabeza. El tipo, que llevaba unos lentes que solo le quedan bien al vocalista del grupo argentino La Mosca Tse Tse, me preguntó de repente, a sus anchas, como si me conociera desde hace mucho tiempo... 

Él:  ¿pegándole duro a la guitarra?

Yo:  ...no...esto no es una guitarra...

Él:  cuando estaba pagando servicio tenía un amigo que le gustaba la música, ese man si que le botaba corriente a eso

Yo:  ......

Él:  yo si no, es que eso tiene tanta cosa ¿si o no? empezando porque hay que cuidar esas vainas (instrumentos) 

Yo:  ......

Pensé que interpretaría mi silencio como una gran señal que le estaba enviando de que no deseaba conversar, tenía muchas cosas en mente y la confianza minada. Pero él siguió. Un trancón trajo de vuelta sus palabras.

Él:  eh ave maría, todavía ven el semáforo en verde y no avanzan, ésta gente está dormida

Yo:  ...sí, será eso...

Él:  es que con estos calores...¿ese sol si que está alborotado hoy no? parece verano pero es puro sol de agua

Yo:  ......

No me dirigía a un aeropuerto, no le había dicho "por favor acelere o el amor de mi vida se me va en ese avión" como en la película que ya les mencioné, pero no pude evitar que un suspiro de alivio se me escapara al llegar donde deseaba, como si realmente allí me estuviera esperando alguien con los brazos abiertos y el corazón cálido. Ahí sí cabría la pregunta "¿cómo estás?" a lo que respondería "bien, con una sensación de desconfianza que me superó, pero creo que no habría podido sentir otra cosa"

Definitivamente...la realidad y las películas poco o nada se parecen. Incluso...si lo pienso bien, en el caso hipotético de que realmente hubiera estado ansiosa por evitar que esa persona se subiera a ese avión, probablemente...muy probablemente no le hubiera alcanzado.